Mostrando entradas con la etiqueta nuestras hijas de regreso a casa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nuestras hijas de regreso a casa. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de junio de 2021

Mujeres con causa | Malú García Andrade

Mujeres con causa | Malú García Andrade

Malú García Andrade cuenta la historia de cómo su hermana Lilia Alejandra fue torturada, abusada sexualmente y asesinada en Ciudad Juárez, Chihuahua. Desde ese día, su madre y ella han encabezado la lucha de muchas madres y familiares que claman justicia por el asesinato o la desaparición de sus hijas. Su colectivo ""Nuestras Hijas de Regreso a Casa"", es una de las organizaciones más importantes en la incansable labor de generar justicia para las mujeres víctimas de feminicidio en México. Conoce toda nuestra programación en: http://www.canalcatorce.tv/

lunes, 2 de julio de 2018

15 años de Mujeres de Arena


En noviembre del año pasado se conmemoraron 15 años del estreno de la obra de teatro documental Mujeres de Arena. Desde entonces a la fecha ha sido representada por más de 170 grupos de teatro, en diecinueve países, en tres continentes.
“Mujeres de Arena se ha convertido en un himno que recuerda
las vidas que hay detrás de las cifras y la estadística”.
Agnese Marra (Nueva Tribuna, España)
En una tarde del 25 de noviembre, quince años atrás y en el marco del Día Internacional contra la Violencia de Género, las actrices Vanessa Bauche, Carmen Huete, Laura De Ita, Hilda Nájera, Laura Hidalgo y el actor Juan Ríos Cantú llevaron a cabo en el zócalo capitalino una lectura dramatizada de Mujeres de Arena. Posteriormente, las actrices Selma Beraud, Carmen Huete, Marcela Morett, Mercedes Hernández y el músico-actor Jorge Fratta realizaron una temporada en el Teatro La Capilla, abarrotando cada función. Debido a la enorme respuesta del público, se fueron presentando en otros espacios alternativos. Desde entonces a la fecha la obra ha contado con el apoyo de las organizaciones de derechos humanos Nuestras Hijas de Regreso a Casa, el Comité Cerezo y el Comité Pável González, este último un joven estudiante y activista asesinado en la Ciudad de México, a quien está dedicada la obra.
Concebida como teatro documental, la obra cuenta con testimonios reales de una madre, una hija, una prima y una víctima del feminicidio sexual sistémico en Ciudad Juárez. Los testimonios van acompañados de cifras e información al respecto, así como de poemas o textos de varios autores: Antonio Cerezo Contreras, en aquel entonces preso político del estado mexicano, ahora defensor de derechos humanos; la politóloga Denise Dresser; Malú García Andrade cuya hermana fue víctima del feminicidio; María Hope, socióloga y escritora mexicana; Eugenia Muñoz maestra colombiana en la Virginia Commonwealth UniversityMarisela Ortiz, copresidenta de Nuestras Hijas de Regreso a Casa; Servando Pineda, periodista, ensayista, académico y analista político, y Juan Ríos Cantú, actor, dramaturgo y director de escena.
Al final de las funciones en el Teatro La Capilla, así como en otros espacios donde se escenificó la obra, se realizaron debates con personalidades conocedoras del tema o sobre derechos humanos. Fue así como Norma Andrade, madre de Lilia Alejandra García Andrade, víctima del feminicidio, expresó: “Nosotras no apoyamos estas obras de teatros… ellas nos apoyan a nosotras”. O doña Rosario Ibarra, quien dijo “Estas obras no deberían existir… pero qué bueno que existen”.
Desde aquel remoto 25 de noviembre, la obra se ha multiplicado por diversas latitudes alrededor del mundo, de Nueva York a la Patagonia, y de Londres a Sídney. A la fecha ha sido representada por más de 170 grupos teatrales en varias ciudades de veinte países: Alemania, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, España, Estados Unidos, Guatemala, Inglaterra, Italia, México, Noruega, Perú, República Dominicana y Uruguay. Es la obra sobre los feminicidios en Ciudad Juárez más representada en el mundo y una de las obras contemporáneas más montadas en la actualidad.
La editorial Los Textos de La Capilla publicó por primera vez la obra, cuyo prólogo estuvo a cargo de Marisela Ortiz. Posteriormente la Editorial Círculo Cultural de Rewdood City, California, la editó en la antología Teatro Documental. Como una excepción, la obra fue reseñada por Ramón Ochoa Estrada en el libro "Dramaturgas chicanas y fronterizas. Semejanzas y diferencias en su teatro". Por otra parte, el texto ha sido traducido al inglés, francés, portugués, alemán e italiano. Asimismo se ha transmitido por radio, dos veces en Guadalajara, México; una en Montevideo, Uruguay, y otra en Sídney, Australia.
Varios han sido los factores que han contribuido al éxito y a la difusión de Mujeres de Arena. Antes que nada, a diferencia de muchas obras sobre el mismo tema, esta lo aborda de forma testimonial; en los textos no hay ficción sino la más cruda realidad dándole voz a aquellas personas que han perdido a algún familiar, e incluso a una de las víctimas, resultado del máximo exponente del machismo, el sistema patriarcal y el neoliberalismo: el feminicidio sexual sistémico. También ha contribuido que la obra esté registrada bajo la licencia Copyleft (Creative Commons), la cual permite que sea representada por cualquier persona siempre y cuando conserve íntegramente el texto original, no lo haga con fines de lucro ni a favor de ningún partido político, en el entendido de no se cobra por los correspondientes derechos autorales.
Entre algunas curiosidades relevantes, Amnistía Internacional ha apoyado algunos montajes de México, Italia, Perú y Uruguay. Eugenia Muñoz escribió a propósito de la obra “Una orquestación de voces para la consciencia y la justicia”. Se dio lectura de la obra en el “II Encuentro de escritores X Ciudad Juárez (audio)”, celebrado en València en la Casa del Alumno de la Universidad Politécnica, en 2012. En Montevideo, Uruguay, ha habido tres montajes, algunos de los cuales contaron con el apoyo de la ONG Mujeres de Negro. El grupo teatral Maru Jasp realizó un montaje que llevó de gira en diversas ciudades españolas. La Revista Conjunto de la Casa de Las Américas de Cuba publicó un artículosobre la obra. La actriz y activista social Ofelia Medina hizo una lectura dramatizada cuando se presentó la primera edición del libro en la Ciudad de México. En el presente año, el grupo Donne di Sabbia cumplió once años de representarla en Italia. Como un hecho inédito, en 2017, la obra se escenificó en la cámara de diputados de la Ciudad de México, con la actuación de Malú García Andrade, autora de uno de los textos que se incluyen en la obra.  El portal Nodal Cultura publicó una crónica para celebrar los 15 años de la obra, y Sandra Romero en La Izquierda Diario la calificó como “La más importante denuncia teatral contra el feminicidio”.
Con el transcurrir del tiempo, se ha vuelto habitual que la obra se monte cada año en el marco del Día Internacional de la Mujer, así como en el Día Internacional contra la Violencia de Género. Se ha presentado en grandes teatros, en otros pequeños, en espacios alternativos, al aire libre, en grandes capitales así como en pueblos pequeños y remotos. Ha habido montajes con actrices y actores de renombre, otros amateurs e incluso algunos con personas que nunca se han dedicado a la actuación. Todo esto a pesar de que en México la obra ha sufrido censura por parte de algunos funcionarios gubernamentales, se ha impedido su montaje en algunas ciudades, algunos jurados la han bloqueado en muestras teatrales, y a que algunos integrantes de la obra han sufrido acoso e incluso amenazas de muerte. Sin embargo sigue representándose y lo hará hasta que termine la pandemia de feminicidios, que ya no es exclusiva de Ciudad Juárez, ni siquiera de México -donde se asesina a siete mujeres al día en promedio-, ya que estos crímenes se han extendido alarmantemente a otros países.
Ojalá llegue el día en que esta obra deje de montarse o se haga solo como el lamentable recuerdo de días terribles donde la vida de una mujer no valía nada y donde la corrupción y la impunidad gubernamentales permitieron que se cometieran estos crímenes de lesa humanidad.

martes, 9 de enero de 2018

País Cultural: Teatro Útil y Derechos Humanos


Humberto Robles

TEATRO ÚTIL Y DERECHOS HUMANOS

Un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo; como el teatro que no recoge el latido social, el latido histórico, el drama de sus gentes y el color genuino de su paisaje y de su espíritu, con risa o con lágrimas, no tiene derecho a llamarse teatro, sino sala de juego o sitio para hacer esa horrible cosa que se llama “matar el tiempo”.
                                                                                             Federico García Lorca

El teatro siempre ha llevado a la escena temas políticos y sociales, desde Lisístrata hasta Incendios, desde Eurípides hasta David Mamet. En cualquiera de sus géneros e independientemente de la historia que nos narre, el escenario ha sido un espacio propicio para el debate, la crítica y la denuncia ya que el teatro es intrínsecamente un acto político, incluso aquel que pretende no serlo como muchas obras-chatarra, musicales u obras posdramáticas; la ausencia de discurso es su postura.

Rodolfo Usigli, Rodolfo Walsh, Vicente Leñero y  Alfonso Sastre, entre muchos otros, fueron más allá de la simple búsqueda estética al considerar al teatro como una verdadera trinchera de lucha y resistencia. Bertolt Brecht opinaba que “el arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma”, por su parte Darío Fo declaró que "La sátira es el arma más eficaz contra el poder: el poder no soporta el humor, ni siquiera los gobernantes que se llaman democráticos, porque la risa libera al hombre de sus miedos". 

En la segunda mitad del siglo XX, Latinoamérica celebró el triunfo de la revolución cubana y padeció golpes de Estado y brutales dictaduras impuestas. Fue así como muchos hacedores y compañías teatrales se comprometieron con la lucha social y la llevaron a la palestra. Ejemplo de ello son el Teatro del Oprimido de Augusto Boal, el Teatro El Galpón de Uruguay, el movimiento argentino Teatro por la Identidad, la Creación Colectiva desarrollada por el colombiano Enrique Buenaventura, las obras del chileno Juan Radrigán (“el dramaturgo de los marginados”) y el Grupo de Teatro Escambray, ya en la Cuba revolucionaria, entre muchos más.

Mientras tanto, en México y tras el caudillismo revolucionario, el país no sufrió regímenes militares, sin embargo sí vivó lo que Vargas Llosa calificaría como “la dictadura perfecta”, 70 años ininterrumpidos de gobiernos priístas (después de la alternancia, el PRI volvió al poder en 2012). En años recientes la nación ha ido sufriendo una crisis humanitaria sin precedentes en su historia, la cual va en alarmante ascenso. Esta no tiene parangón alguno en la región.  Después de Siria, México es el país más peligroso del mundo. Ocupa el segundo lugar en crímenes por homofobia, siete mujeres en promedio son asesinadas al día; en 17 años suman 110 los periodistas asesinados; desde el inicio de la fallida guerra contra el narcotráfico van más de 120 mil personas asesinadas; ascienden a más de 30 mil los desaparecidos; la tortura, las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones forzadas son habituales a lo largo y ancho de un país que vive una supuesta democracia. Los  derechos humanos no se respeta en lo más mínimo.

Preocupados y comprometidos con su presente, distintos dramaturgos han escrito sobre problemáticas sociales, que van desde la masacre de Tlatelolco de 1968 hasta el fenómeno del narcotráfico. Entre los más destacados se encuentran Rodolfo Usigli, Vicente Leñero, Víctor Hugo Rascón Banda, Gabriela Ynclán, Sabina Berman, Estela Leñero, David Holguín, Antonio Zúñiga, Edgar Álvarez Estrada y Javier Bustillo Zamorano, entre otros.

Por mi parte, el común denominador de mis obras es la crítica social, ya sea en textos para cabaret, comedias o testimoniales. Sobre estas últimas he escrito varias de teatro-documental que han surgido a partir de mi colaboración con organismos de derechos humanos no gubernamentales. Lo más destacado de estas obras, a diferencia de otras que quizás hayan abordado los mismos temas, es que cuentan con testimonios reales que fui recabando o que me fueron proporcionados por organizaciones sociales defensoras de derechos humanos.

Inspirado por Bertolt Brecht, adopté el término “Teatro Útil”, acuñado por él para definir este tipo de propuestas. Brecht hizo un llamado a los hacedores teatrales a fin de escribir y montar obras conforme a las necesidades sociales del momento; incluso advirtió que su existencia podría ser efímera, sin embargo lo vital –para él– era usar el escenario con el propósito de mostrar lo que estaba sucediendo en el presente inmediato.

Fue así como nacieron Mujeres de Arena, la obra sobre el feminicidio sexual sistémico en Ciudad Juárez y una de las obras contemporáneas más representadas en el mundo, la cual  está dedicada al joven estudiante y activista Pável González asesinado en la Ciudad de México. La misma integra textos de Antonio Cerezo Contreras, Denise Dresser, Malú García Andrade, María Hope, Eugenia Muñoz, Marisela Ortiz, Servando Pineda y Juan Ríos Cantú. Este año cumple tres lustros de haber sido escrita y estrenada, y desde entonces a la fecha más de 160 grupos la han escenificado en 16 países de tres continentes. Está traducida a cuatro idiomas, se han realizado cuatro versiones radiofónicas y varios montajes cuentan con el apoyo de Amnistía Internacional.

Las Flores de Atenco surgió a partir de un espectáculo multidisciplinario que se llamó “Mujeres sin miedo: Todas somos Atenco”. Esta obra cuenta con los testimonios de las mujeres torturadas y violadas por elementos policiacos durante la represión de San Salvador Atenco en 2006, operativo ordenado por el entonces gobernador del Estado de México Enrique Peña Nieto. Los testimonios me fueron proporcionados por el subcomandante Marcos quien nos solicitó a algunos creadores realizar el espectáculo original.

Nosotros somos los culpables es una versión dramatizada del libro homónimo escrito por el periodista Diego Enrique Osorno sobre la tragedia de la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, donde 49 bebés murieron calcinados debido a la negligencia y corrupción de los dueños de la estancia infantil y de las autoridades correspondientes.

Sueños interrumpidos aborda el caso de los hermanos Cerezo, quienes fueron torturados y encarcelados por el estado mexicano acusados injustamente de “terrorismo”, entre otros cargos. Un texto que realicé a partir de la convocatoria “Hay que contagiar la rabia” se convirtió en una versión dramatizada que se titula Intervención por Ayotzinapa.

Todas las obras mencionadas están registradas bajo la licencia Copyleft, esto significa que pueden ser montadas por cualquier persona siempre y cuando se respete íntegramente el texto original, no sea con ánimo de lucro y que no se usen para fines de ningún partido político. Los textos pueden descargarse libremente por internet y también se encuentran en la antología de Teatro Documental publicada por la “Editorial Casa Círculo Cultural”.

Las ganancias correspondientes por derechos de autor, de cada puesta en escena y de los libros editados, se destinan en su totalidad a las organizaciones que apoyan las obras y que me proporcionaron los testimonios, tales como “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” de Ciudad Juárez, el “Comité Cerezo”, el “Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra” de Atenco y a los grupos que exigen justicia por el caso de la Guardería ABC. Pero más allá de lo económico, el verdadero propósito de las obras es el de convertirse herramientas de denuncia, ya que todos los casos permanecen en la impunidad.

Si bien no creo que el teatro pueda cambiar al mundo, me parece que sirve para llevar a la escena las problemáticas actuales; informar, denunciar, sensibilizar al público y servir de apoyo a organizaciones que luchan contra la indiferencia, negligencia y desdén de los gobernantes. Si el Estado apuesta por el olvido y la impunidad, que el teatro sea útil para la memoria y el reclamo de justicia. Más en estos tiempos de intolerancia, de un sistema económico que nos ha llevado a niveles altísimos de injusticia y desigualdad, de corrupción generalizada y de políticas neoliberales. Es pues indispensable que el teatro tome una postura del lado de los oprimidos y a favor de los más elementales derechos humanos.

miércoles, 6 de abril de 2016

Desaparecidos en México: cómo las redes hacen "lo que no hacen los gobiernos"


Los grupos de Facebook sirven para buscar y para que los que faltan no caigan en el olvido




Mario pasa sus fines de semana buscando fosas junto a miembros de unas 400 familias. Son del grupo Los otros desaparecidos de Iguala, en Guerrero, uno de esos Estados "mágicos", según Mario, "porque es donde la gente desaparece". Ahora el mundo los conoce por la desaparición de los 43. Él busca a su hermano, y a muchos de sus compañeros les faltan 2, 3 o 4 desaparecidos a cada uno. Pero Los otros de Iguala no buscan solo sobre el terreno sino que, sumándose a cientos de familias en todo el país, se han lanzado a las redes para hacer "lo que los gobiernos no hacen", dice Mario.
Las familias y los activistas coinciden en que las autoridades no buscan o lo hacen tarde, empezando por el plazo de 72 horas que tardan en arrancar el proceso: tres días que pueden ser clave para la víctima. Es más, aseguran que, de entre las decenas de miles de desaparecidos (más de 24.000 a inicios de 2015, contabilizados oficialmente) muchos de los que aparecen tardan meses, a veces más de un año, en ser identificados. Esto no solo tortura a los familiares sino que, además, deja sin sustento a los hijos que, según la ley, tienen derecho a recibir ayuda estatal. Al final, lo que les queda es internet.
Mario y Los otros de Iguala han creado una página en Facebook, Tebuscaréhastaencontrarte Unidos Lo Lograremos. Por esta vía les llegan avisos anónimos. "Nos dicen, en ese cerro búscale y caminamos y caminamos hasta encontrarlos. Nos mandan mensajes y mapas de todo para ubicarnos donde puede haber algo", cuenta Mario en un mensaje a Verne.
Así, integran una red donde los perfiles, páginas, grupos y cuentas de Twitter y Facebook que divulgan casos de desaparecidos se multiplican. En ellas además se divulgan artículos, fotos y alertas, se dan ánimos y pésames y, a veces, también se celebran buenas noticias.

"Los tuiteros las ven"
"La difusión que hacemos ha llevado a encontrar a algunas chicas. Tuiteros las ven y avisan a los parientes", cuenta a Verne el fundador y vocero del colectivo La Alameda, que pide no ser identificado por seguridad. La Alameda cubre diferentes Estados y ciudades del país gracias a una red de colaboradores voluntarios. Ellos se encargan de apoyar y orientar a las familias sobre cómo denunciar o qué tipo de datos pueden divulgar en internet para no ser extorsionados.
"Esto es un colectivo formado por gente común y corriente: empleados, comerciantes, amas de casa. Muchas familias nos buscan para que difundamos las fichas de sus desaparecidos y nos alientan a seguir, así que en eso estamos", asegura su fundador, que alerta de que muchos grupos tratan de cobrar dinero a las familias.
También dice que empezó La Alameda "porque tenía ganas de apoyar a las familias, por mera solidaridad, así que parte de mi tiempo lo dedico diariamente a esta labor difusora. Así mismo operan los otros gestores de las cuentas. En sus ratos libres arman fichas, actualizamos listados, -los oficiales no los actualizan y quedan casos en el limbo-, avisamos cuando alguien aparece o cuando alguien fallece".
No es tarea fácil: los desaparecidos son tantos que están desbordados, y a pesar de que la red creció "no da para tuitear todos los casos". Pero aunque los administradores voluntarios no puedan dar abasto, las redes siguen vivas y las familias alimentan las cuentas tanto o más de lo que lo hacen ellos.
"Es parte de la dinámica de la redes, muchos nos dicen Oye, esa señora que estás difundiendo ya fue hallada hace un mes o Ese señor fue encontrado sin vida. Hay una interacción. De eso se trata esto porque está despojado del interés que mueve a algunas ONGs y del oficialismo ancestral y oxidado", explica el fundador del colectivo.
Esa dinámica también se hizo con el perfil de Facebook de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, una organización que nació del drama de los feminicidios de Ciudad Juárez y que hoy divulga casos del Estado de México y el resto del país. "En el blog no difundimos caso por caso, pero en la página la gente sí sube muchas alertas de desapariciones y luego avisan que fueron localizadas, se hace una red virtual", cuenta en una conversación telefónica Humberto Robles, dramaturgo y miembro de la organización. "Normalmente [la policía] no activa hasta las 72 horas. Ni siquiera se ponen a buscar. En ese tiempo puedes estar violada, desmembrada... Aquí la gente se avisa, se apoya, se da ánimos. Hacen todo lo que las autoridades y gobiernos no hacen".
"Tenemos casos de localizados con vida", cuentan por su parte los de La Alameda. "Nos han reportado casos en los que la difusión ayudó a que alguien los reconociera y denunciara, o que ellos regresaran a casa. Recuerdo a una niña que desapareció en Veracruz. Activaron la Alerta Amber, me contactó una organización que apoyaba a la familia y me dijo que gracias a la difusión una persona la había reconocido y había denunciado. Había sido robada para pedir en la calle... Cuando los localizan vivos es una alegría enorme y eso reconforta todo lo que vemos".

En cualquier caso, la difusión no solo sirve para buscar: Para ellos también "es un ejercicio de memoria histórica sobre lo que pasa en México, para que no sean desaparecidos del inconsciente social. Ponerles rostro, nombre y hablar por ellos".
"Adopta un desaparecido"
Muchos administradores quieren discreción y se niegan a hablar por seguridad, pero este no es el caso de Mario. Opera a cara descubierta, busca en las fosas y cuando encuentra llaman "para que levanten". Cuenta que ha salido "en muchas notas" y a su grupo lo han visitado periodistas de todo el mundo. No teme que mostremos su perfil en redes, dice que "no le afecta" porque ya está expuesto: "Ya estamos amenazados. Cualquier día nos matan por buscar a nuestros familiares y, pues ni modo".
También las fundadoras de Nuestras Hijas han luchado a cara descubierta. Aunque tuvieron que salir de Juárez por amenazas aún hoy presionan a las autoridades. Humberto tampoco se resigna y desde la red divulga incansable su causa feminista con la inestimable perspectiva de un hombre. No solo desde la red, pues creó la obra teatral Mujeres de Arena que recorre México y el mundo con licencia Copy Left. "A veces ni me avisan de que la van a montar, pero lo que importa es que cuenten la historia".
Y esta movilización en red puede hacer la diferencia, a juzgar por lo que proponen de La Alameda: "Acciones pequeñas pueden ayudar mucho. Bastaría que una persona adoptara a un desaparecido para ayudar a su familia a encontrarlo y a exigir su regreso. Aunque no somos de pontificar; la gente ve lo que hay, y cada quién decide si apoya o no, no puedes decirle a alguien que no sea indiferente".
Por su parte Mario quiere que las "horas extra" que le quedan sirvan para continuar luchando y en su Facebook se suceden testimonios de quebrar el corazón.
"Le digo a todo Mexico que no nos dejen solos. No somos gente mala, tan solo buscamos a nuestros familiares desaparecidos porque esto es un infierno. Gracias a los papás de los 43 se han desenterrado cientos y cientos de desaparecidos. Ojalá pronto regresen a su casa, nosotros los apoyamos en su lucha hasta encontrarlos".  
* Para que no te pierdas nada, nosotros te mandamos lo mejor de Verne a tu móvil: ¡únete a nuestro Telegram telegram.me/verneelpais!

jueves, 24 de abril de 2014

Cuatro creador@s hablan sobre Mujeres de Arena


El siguiente documento reúne las respuestas de cuatro creador@s que trabajaron la obra Mujeres de arena de Humberto Robles, quienes a través de este escrito nos comparten algunas de sus impresiones con respecto a su labor como director@s de este texto. (Marzo-abril 2014)

Respuestas de Mónica Livoni (Italia)

• ¿Por qué decidí montar Mujeres de arena?

Conocí a Humberto Robles por e-mail porque estaba buscando un monólogo de Frida Kahlo para hacerlo en teatro. Entre un e-mail y otra un buen día me mandó Mujeres de arena... Lo leí, lloré, el reto de montar Mujeres de arena en Italia se convirtió en una misión para mí. No podía seguir adelante sin divulgar, si hacer conocer al mayor número de personas posible lo que sucedía y sucede en Ciudad Juárez. Dejé Frida, comencé a traducir Mujeres de arena al italiano, formé un grupo para hacer el montaje teatral y es así que desde el 2006 proponemos esta obra en Italia. Hemos hecho 68 réplicas en diferentes ciudades italianas

• ¿Por qué medio encontré el texto o cual es mi historia de acercamiento a él?
Por internet gracias a Humberto robles

• ¿Cómo fue el proceso de montaje para la puesta en escena y/o lectura dramatizada?

Comenzó como lectura para convertirse sucesivamente en un espectáculo teatral, con todos los consejos de Humberto y la sensibilidad del 
grupo.

• ¿En qué espacios se presentó Mujeres de arena?

El espectáculo lo hemos presentado en espacios diferentísimos: grandes teatros, pequeños teatros, grandes salones como la impresionante sala de los 500 del Palazzo Vecchio di Florencia. Pequeñas salas, salas de conferencias, bibliotecas, escuelas. En fin, nuestro montaje se adapta a cualquier tipo de espacio. Lo importante es que el mayor número de personas posible conozca el feminicidio de Ciudad Juárez.

• ¿Cómo fue la reacción del público?

El público se ha conmovido siempre, ha llorado, se ha emocionado. Gran participación y solidaridad. Muchas veces nos han dado hasta el pésame pensando que realmente éramos parientes de las víctimas.
• ¿Por qué considero vigente montar esta obra?

Hace 8 años comenzamos; lo considerábamos vigente entonces y lo consideramos vigente ahora. El feminicidio de Ciudad Juárez es real y es necesario que la comunidad internacional sepa lo que sucede. Nosotros presentamos Mujeres de arena en Italia para que la mayor cantidad de gente posible se sensibilice.

• ¿Por qué lo considero (necesario, urgente, importante, revelador...) -adjetivar desde la propia perspectiva- la motivación para montar y presentar Mujeres de arena?

Porque es una denuncia, porque son testimonios, porque se trata de un espectáculo basado en la realidad, basado en hechos y testimonios verdaderos.

• ¿Quiénes se han sumado a esta iniciativa, además del equipo creativo, solidarizándose con el proyecto y cómo ha sido su participación?

Nosotros contamos con el patrocinio de Amnesty International y junto a Amnesty y a otras asociaciones (Sur, Donne in nero, Se non ora quando, etc.) hemos formado el Tavolo de Juárez. El Tavolo de Juárez organiza otras iniciativas como conferencias, instalaciones artísticas (como zapatos rojos de Elina Chauvet) conciertos para sensibilizar la opinión publica con el apoyo del ayuntamiento de Turín y de la provincia (Marisela Ortiz Rivera ha obtenido la ciudadanía honoraria de Turín).

• ¿En caso de haberlos tenido, cuáles fueron los obstáculos y problemas que representó hacer este proyecto?

No recuerdo ninguna dificultad.

• ¿Tu puesta en escena estaba dirigida a un público especifico, quiénes y por qué?

No, tratamos solo que se trate de un público adulto. Lo hemos llevado a las escuelas pero para niños mayores de 15 años.

• ¿Qué relación existe entre el texto y la realidad social de tu país o comunidad?

El feminicidio en Italia está creciendo exponencialmente en estos últimos anos. La violencia de género existe también en países ricos.
Respuestas de Erica Koleff (Argentina)

¿Por qué decidí montar Mujeres de arena?

Porque creo en el arte comprometido, y Mujeres de Arena presenta un problemática vigente en Argentina, de la cual me parece urgente e imprescindible visibilizar porque nos afecta como sociedad.

¿Por qué medio encontré el texto o cual es mi historia de acercamiento a él?

Encontré el texto, en el 2009, navegando por la web e investigando sobre violencia de género y los feminicidios en Argentina y Latinoamérica.

¿Cómo fue el proceso de montaje para la puesta en escena y/o lectura dramatizada?

En el 2008, había comenzado a investigar y hacer performances en torno a la trata y el tráfico de mujeres, y violencia de género ese año, dirigí y puse el cuerpo en la performance “Mujeres en venta”, realizada en el marco de la clausura del Foro Interamericano de Mujeres contra la corrupción, en la sede de la Facultad de Derecho de la UBA- Universidad de Buenos Aires. Organizado por la Fundación Mujeres en igualdad, patrocinado por UNIFEM y UNDEF. Declarado de interés parlamentario por el Senado, la Cámara de Diputados de la Nación y la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Declarado de interés parlamentario por el Senado, la Cámara de Diputados de la Nación y la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. https://www.youtube.com/watch?v=Esg-8_nZReM Y luego participé del proyecto Open Borders/ Fronteras_Abiertas (evento de performance en red), en el marco de la conferencia: “Acciones de transferencia: Performances de mujeres en las Américas”, organizado por el Centro de Estudios de performance de la Universidad de California, Los Ángeles (USA) en colaboración con el Instituto Hemisférico de Performance y Política de la Universidad de Nueva York. Con la Performance: "María de los Buenos Aires”. http://www.openborderslounge.com/erica.html
Anteriormente a ellas y a comienzo del 2008, había presentado/ montado en el IUNA como proyecto espectacular de graduación la obra de mi autoría: “El género en disputa (performance)” que podía en tensión la construcción social del género y la violencia que se ejerce sobre ella a tod@s aquellos que subvierten las normas. Esta obra la escribí, dirigí y también puse el cuerpo, mi Asesor Artístico fue Emilio García Wehbi. Y en ese marco terminaba de escribir mi tesis de Licenciada en Dirección Escénica-IUNA, titulada: “La disputa del género en la performance: un análisis de la cultura queer desde la teoría feminista”, bajo la dirección de la Dra. Julia Elena Sagaseta.

En el 2009, y por el lapso de 2 años me fui de la Ciudad de Buenos Aires a vivir a 1.200 kilómetros en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, provincia del Chaco, Argentina. En esa ciudad, entre otras cosas, me desempeñé como docente en la Escuela de Servicio Social del Chaco.
En el 2009, hice una lectura dramatizada con estudiantes de la carrera de Trabajo Social, de la Escuela de Servicio Social del Chaco, Argentina, yo era su docente y estaba abordando el tema de violencia de género. Ellas no eran actrices, eran mujeres de diferentes edades: algunas eran madres, que estaban cursando el 1er. Año de la carrera. El texto se leyó en el marco del contexto áulico: su impacto tanto en las estudiantes que pusieron su cuerpo, como el del en el resto de los estudiantes que oficiaron de público fue perturbador.... Lo cual sirvió como disparador para pensar las analogías que se suceden en nuestro entorno más cercano y analizar la envergadura de esta problemática social.

Hoy 2014, me interesa montar la obra con un elenco profesional universitario, egresados del IUNA- Instituto Universitario Nacional del Arte, Dpto. de Artes Dramáticas, porque creo que la universidad, la academia, también es un lugar desde dónde se puede abordar y visibilizar estas problemáticas que traspasan fronteras y mantienen vigencia en nuestra sociedad.

¿En qué espacios se presentó Mujeres de arena?

En el 2009, se hizo la lectura dramatizada en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, provincia del Chaco, Argentina (bien al norte)

En el 2014, espero montarla en una primera instancia la ciudad de Buenos Aires y luego hacer presentaciones en otras localidades.

¿Cómo fue la reacción del público?

En el 2009, fue extremadamente impactante, los dejo a todos con un gran sentimiento de vulnerabilidad, angustia, tristeza, entre otras....

En el 2014, todavía no iniciamos su proceso de montaje, lo esperamos para el mes de mayo.

¿Por qué considero vigente montar esta obra?

Porque es algo que continúa teniendo trascendencia, lamentablemente en Argentina la violencia de género y el feminicidio es noticia de todos los días, las mujeres son vulneradas y las leyes/ justicia/ políticas públicas son laxas e ineficientes, la sociedad es machista se percibe a la mujer como un objeto sexual, débil, libre de ser violentado. No se educa en el respeto hacia la mujer, una mujer no es libre de caminar o viajar sola, siempre debe temer por su vida y esto se acentúa más en el interior de las provincias en que los hombres se creen inimputables, justificándolo en su herencia cultural de una sociedad permisiva y abusiva.

¿Por qué lo considero (necesario, urgente, importante, revelador)-adjetivar desde la propia perspectiva- la motivación para montar y presentar Mujeres de arena?

Porque es necesario visibilizar esta problemática que la sociedad se rehúsa a ver y hacerse cargo. El arte tiene este poder de llegada y de transformación social, me urge servirme de él para movilizar a cada una de las personas que formamos parte de esta sociedad.
¿Quiénes se han sumado a esta iniciativa, además del equipo creativo, solidarizándose con el proyecto y cómo ha sido su participación?

En este momento estamos esperando que el IUNA nos apoye, porque todo el equipo creativo es egresados del Dpto. de Artes Dramáticas, y nos sería de gran importancia contar con ello.... Luego de esta resolución iremos avanzando con miras a crear redes para un mayor alcance de la obra.

¿En caso de haberlos tenido, cuáles fueron los obstáculos y problemas que representó hacer este proyecto?

Por el momento, el único obstáculo, aunque mucho no lo considero tal porque finalmente logre conformar el equipo creativo, fue que al comienzo, cuando estaba convocando graduados a formar parte de mi proyecto, muchos de ellos no quisieron formar parte de él porque me decían que la temática era muy fuerte y no se sentían capaces de abordarla.

¿Tu puesta en escena estaba dirigida a un público especifico, quiénes y por qué?

Principalmente va a estar orientada a un público formado del circuito del teatro universitario, porque el elenco está conformado por graduados del IUNA. También tenemos la idea de ampliar la perspectiva del público y abarcar otros sectores, por el momento y a la espera de la definición del IUNA, estamos evaluando posibilidades.

¿Qué relación existe entre el texto y la realidad social de tu país o comunidad?

Según las estadísticas en Argentina cada 30 horas matan a una mujer.... Lo cuál de por sí ya es alarmante, todos los días se suceden hechos de violencia de género en todos los ámbitos, pero aún muchos siguen siendo invisibles. En Argentina, pese a algunos avances, seguimos viviendo en una sociedad machista, cada vez más embrutecida e ignorante que habilita e instaura a que los hombres se crean dueños de las mujeres y que puedan hacer con ella lo que deseen, y que la mujer debe vivir con miedo constante, nunca sabes cuándo alguien puede manosearte, violarte, golpearte y matarte.

Lic. Erica Koleff
Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Respuestas Daniela Esquivel (México) 

¿Por qué decidí montar Mujeres de arena?

Sentí que podríamos contribuir Luna y Señas Teatro (la compañía que dirijo) y yo de forma personal, con nuestra propuesta a sumarnos a las múltiples voces que se han acercado al texto o a otras vías para denunciar lo que sucede en Juárez, en México y en algunas partes del mundo. Sentí que nuestra aportación podría alcanzar a otras personas que han seguido nuestro trabajo y que es necesario que sepan que está pasando con las mujeres en nuestra historia actual.
¿Por qué medio encontré el texto o cual es mi historia de acercamiento a él?
Asistí al Teatro La Capilla cuando se hizo la presentación del libro y me conmovió profundamente el texto, sentí que era un llamado como teatrista a llevarlo a cabo y contacté a Humberto Robles para solicitar su autorización y llevar a cabo el montaje.

¿Cómo fue el proceso de montaje para la puesta en escena y/o lectura dramatizada?

Fue complejo, tuve tres elencos distintos. El primero que convoqué fue para la lectura dramatizada que se llevaría a cabo en el marco del Día de la no violencia contra las mujeres y niñas y se presentaría en el metro. Fue muy fuerte trabajar el texto, pero de alguna forma el que fuera una lectura nos creaba un “distanciamiento” natural, que ejercía sobre nuestro trabajo un involucramiento hasta cierto punto, pero yo quería ahondar aún más, así es que al paso del tiempo convoqué a algunas compañeras más para sumarse al proyecto y llevar a cabo la puesta en escena. Sin embargo en ese año sucedieron muchas cosas que no permitieron que lográramos tal empresa. La última vez que convoqué a un elenco con miras a llevar la puesta en escena a cabo, el resultado fue enorme. Se integró un elenco con el que se estrenaría la versión ya de puesta en escena de Luna y Señas y fue dentro de las actividades de su décimo aniversario, lo cual atrajo a muchos más espectadores. El trabajo de montaje fue duro, confrontante, triste y desolador, lleno de rabia y de indignación pero también cargado de esperanza, pues creíamos que era necesario que la gente supiera lo que está ocurriendo, pues de esta manera colaboramos a que la problemática se difunda y no se arrastre la indiferencia.

¿En qué espacios se presentó Mujeres de arena?

La primera versión que dirigí fue como Lectura dramatizada. Fue presentada en diversos espacios que buscan tener contacto social por medio de la cultura, pero la presentación más recordada por nosotr@s, siendo aún lectura, fue en la estación del metro Pino Suárez, pues la recepción fue maravillosa por parte del espectador. En la versión de puesta en escena se presentó en el Foro Contigo América y en Carretera 45.

¿Cómo fue la reacción del público?

En el metro, a pesar de estar en un espacio tan complicado para dar un función teatral la gente se acercó, se involucró y nos pidió informarles más sobre lo que estaba sucediendo en Juárez, incluso, hubo gente que llegó a pensar que sí éramos las madres o hermanas o hijas haciendo un acto de denuncia. No actrices. Eso fue muy revelador para continuar el trabajo y nos involucró más en el tema. Cuando tuvimos la obra en temporada siempre tuvimos lleno el teatro, a veces llegando a rebasar el número de aforo. La gente se sentía muy vulnerable, muy desolada, realmente se lograban conmover con lo que sucedía, aunque también llegamos a recibir críticas muy fuertes o gente que se salía de la función argumentando que “habían ido al teatro a ver teatro no a que los pusieran mal”. También llegué a recibir críticas de la algun@s compañeros teatristas que criticaron el que montara la obra, porque “todo el mundo la había hecho ya” y que no tenía sentido. De igual forma nos encontramos personas solidarias y maravillosas que difundieron el trabajo con el mismo objetivo que nosotr@s: volver viral la información y que llegara a la mayor cantidad de personas posible.
¿Por qué considero vigente montar esta obra?

Triste e indignantemente porque es absolutamente necesario. Las muertes en Juárez no han cesado y por el contrario comienza a extenderse el mismo clima de violencia e impunidad a toda la República Mexicana. Es imperante que lo que está sucediendo se difunda y que se ayude a romper el bloqueo que tiene la gente al tema, la excesiva indiferencia.

¿Por qué lo considero (necesario, urgente, importante, revelador...) -adjetivar desde la propia perspectiva- la motivación para montar y presentar Mujeres de arena?

Por lo URGENTE que es contribuir a que esta situación de violencia hacia las mujeres deje de existir, porque sólo informando y difundiendo sobre lo que está sucediendo lograremos involucrar a una sociedad indiferente.

¿Quiénes se han sumado a esta iniciativa, además del equipo creativo, solidarizándose con el proyecto y cómo ha sido su participación?

Familiares y amig@s nuestr@s. Hemos recibido todo el apoyo y solidaridad de parte de Humberto Robles, Marisela Ortiz y Norma Andrade, así como de Nuestras Hijas de Regreso a casa. Muchas personas han colaborado económica y moralmente para sostener el proyecto, han donado su trabajo, dinero o tiempo para la producción y difusión de la obra.

¿En caso de haberlos tenido, cuáles fueron los obstáculos y problemas que representó hacer este proyecto?

Es difícil encontrar espacio para obras de denuncia o corte social, es complicado porque no “arrojan dinero” porque la gente no quiere ver estas obras, prefiere ver lo que no les comprometa a tomar acciones y desgraciadamente eso no ayuda a que se sostenga el proyecto, quisimos continuar la obra y fue complicado encontrarle espacios de presentación.

¿Tu puesta en escena estaba dirigida a un público especifico, quiénes y por qué?

En el caso de nuestra puesta en escena, había un interés grande de llegar a zonas de la ciudad donde se desconoce que esto ocurre porque la población no está en contacto con esta realidad, zonas “exclusivas” de la ciudad donde la gente está acostumbrada a ver teatro muy comercial o musical. No lo logramos del todo, pero si alcanzamos a cumplir nuestros objetivos de alguna manera en otros espacios y con población diversa en edad y género, asistieron a nuestra temporada much@s adolescentes, evento que consideramos muy importante por el poder de difusión que tienen ell@s cuando algo los impacta.
¿Qué relación existe entre el texto y la realidad social de tu país o comunidad?

Es muy fuerte pero a pesar de que a diario se ve, se escucha y se lee en las noticias la cantidad impresionante de mujeres desaparecidas, abusadas sexualmente, violentadas o asesinadas en nuestros estados o ciudades, no hemos logrado que sea tan grande la resonancia de esta problemática como para que se vean reflejadas acciones contundentes de parte de las “autoridades”. Es por ello que el texto se vuelve una herramienta de lucha y la puesta en escena un arma poderosa para romper el hielo de la apatía que cubre a la gente. Creemos que debemos unir a esta denuncia a toda la sociedad civil, a los hombres y mujeres solidari@s que deseen que esta impunidad cese y que y no exista una muerta más.

Respuestas de Leandro Cicchinelli (Argentina)

Daniela te lo envío por acá, ya que esta computadora es muy nueva y las nuevas no traen el Word, hay que descargarlo, y todavía estoy en proceso de instalación de programas y demás, así que aquí va mi texto:

Una vez, hace algunos años, me preguntaron frívolamente por qué elegí hacer Mujeres de arena. Recuerdo que mi respuesta inmediata fue '¿Por qué no?'. Cuando había alcanzado la victoria en mi autoestima por una respuesta espontánea y que dejaba sin reacción al destinatario, un concepto se filtró por mis pensamientos. Recordé infinidad de batallas, castigos, raíces, memorias tibias, lágrimas, injusticias. Desde entonces, mi respuesta es otra: '¿Y cómo no?'. ¿Cómo no homenajear, al menos humildemente, al género responsable del inicio de toda vida? ¿Cómo no denunciar con el corazón sublevado, indignado y destrozado, la operación de exterminio que se está llevando a cabo contra la octava maravilla del mundo? No me guía una actitud de solidaridad, tampoco un impulso de justicia social. Ni siquiera lo siento como un deber moral, aunque tengo claro que lo es. Se trata sencillamente de algo concreto y puntual: NOS ESTÁN MATANDO A NUESTRAS MUJERES. Excuso de antemano mi exacerbación, pero... ¿qué diferencia existe entre introducir un fierro en la vagina de una mujer y cruzarme de brazos mientras no ignoro que esto sucede? Entonces, no quiero ni puedo ser cómplice, tampoco testigo mudo, aunque, de algún modo, son sinónimos.

La obra me llegó porque tenía que llegarme, y lo hizo a través de un actor de mi ciudad que ya la había hecho y me la dio a leer. A la cuarta página, se me caían las lágrimas a chorros. No podía parar. Y me dije que algún día lo haría. En esos meses de inacción, escuché la noticia de que una joven había sido violada y asesinada por su ex pareja en los alrededores del Teatro Argentino de la ciudad de La Plata. Y supe que era el momento de desarchivar esa maravillosa obra y ponerla en escena. Entonces convoqué a varias compañeras mías de teatro y nos enfrentamos al material. Empezó con lecturas, con investigación, con reuniones para ver películas y documentales alusivos,
con exploración, creatividad, mucha unión y confianza en el equipo de trabajo. Y un día estuvimos listos para darla a conocer al público, en formato de teatro leído, y la respuesta de la gente fue impresionante. Un actor está preparado para recibir elogios y críticas, para que le digan que gustó o no su actuación, para acariciarle el ego o hundírselo, pero nunca nos prepararon para que vinieran personas a darnos abrazos. Abrazos. De esos calentitos que escasean en el mundo. Y a decirnos 'Gracias por hacer la obra'. La gente simplemente estaba conmocionada, hecha un mar de lágrimas, profundamente dolida porque esta realidad no le era indiferente. Porque todos tenemos mujeres que amamos y a quienes queremos cuidar.

Una mujer me dio la vida, otras tantas me recibieron en sus brazos, hubo quienes me amaron y me regalaron indelebles momentos de goce, también a algunas les debo mis más sinceras y maravillosas lágrimas de amor. Estoy en deuda. Sé perfectamente que no podré detener la matanza de mujeres en el mundo, ni siquiera aún con toda la fuerza de mi alma. Pero puedo alzar la voz y dar a conocer sucesos terribles que, en algunos casos, resultan hasta inverosímiles de lo demoledores que son.

Decidimos, luego de hablar con su autor, Humberto Robles, ser de exquisita sensibilidad y notable generosidad humana, llevar adelante este proyecto en la Facultad de Trabajo Social que funciona en nuestra ciudad. Y fue hermoso ver cómo en una facultad tan política, donde los estudiantes se debaten por ideas políticas opuestas muchas veces, TODOS, opositores y adherentes, hombres y mujeres, amigos y adversarios, se unían para rendir homenaje a todas estas mujeres víctimas de violencia de género en escala extrema. Y si bien en Argentina existen casos terribles de violación y asesinato, vivimos en una democracia que nos permite denunciarlo.

Para mí México siempre había sido sinónimo de risas, picardía y encanto a partir de los programas de Chespirito. Claro, yo no sabía. Ignoraba el horror, porque muchas veces es sigiloso y mata de a poco. Entonces uno no sabe. Y una vez, en proceso de montaje, una mujer mexicana, también artista, me escribió un mensaje privado de facebook diciéndome: 'Ojalá se la dejen hacer, y que no vayan a correrlo como hicieron con nosotras aquí'. Se me erizó la piel y entendí la magnitud de este suceso. Tranquila, señora, aquí podremos decir todo cuanto se nos antoje, gritarlo bien fuerte y tenderles una mano a todas ustedes. Universalizar reclamos, peticiones, denuncias es nuestra misión como transmisores honestos y transparentes de la realidad de Ciudad Juárez.

Mujeres de arena es una invitación al dolor, al horror materializado, a la impotencia... sí. Pero también es un viaje a la reflexión y a la toma de conciencia. Abramos nuestros corazones y dejémonos invadir por una realidad que desgaja y que al mismo tiempo nos tira las orejas para que despertemos a la vida. Si lo hacemos temprano podremos llegar a aportar ese famoso granito de arena del que tan hipócritamente se habla y que tanto cuesta sumar desde el sentir verdadero.

El público así lo entendió, entendió que era hora de hablar, de llenar de denuncias el silencio. Cada final de función yo me tomaba el hermoso trabajo de hablar un poco con la audiencia, sobre todo con los hombres, y pedirles que nos mantuviéramos alerta. Con todos nuestros sentidos despiertos. Para proteger a nuestras mujeres, para incitarlas a denunciar, para recordarles cuán valiosas son, para conducirlas por la ternura y la confianza, para que se acabe el infierno. Luchar para poder habitar un mundo verdaderamente justo. Y vi en sus miradas, emocionadas como la mía, que nos entendíamos. Sí. Y los recuerdos de esas miradas, de esas lágrimas de amor, de esa ternura será lo verdaderamente inconmensurable que yo me llevaré de esta experiencia. Porque en la lucha se encuentran todos los corazones del mundo. Siempre. Y es ahí, en la lucha, donde quiero estar cada vez que alguien me necesite.
LEANDRO CICCHINELLI,
ACTOR DE LA CIUDAD DE LA PLATA, PROVINCIA DE BUENOS AIRES, ARGENTINA.