jueves, 25 de marzo de 2021

Peça de teatro online ajuda mulheres que sofreram violência

Mulheres de Areia estreia nesta quinta (25) e parte da bilheteria será revertida para programa que restaura saúde bucal de vítimas

Por Redação VEJA São Paulo 25 mar 2021, 17h50 

A peça Mulheres de Areia estreia nesta quinta-feira (25), às 19h30, em formato online. A direção é de Christiane Tricerri, que também integra o elenco, junto a Rubens Caribé, Lena Roque, Erica Montanheiro e Débora Santos. O texto, de 2011, é do dramaturgo mexicano Humberto Robles, que volta suas atenções para casos de feminicídio ocorridos em Juarez, uma das cidades mexicanas mais populosas, localizada na fronteira com os Estados Unidos. 

Em sintonia com o tema abordado no espetáculo, parte da renda arrecadada com a bilheteria será revertida à ONG Turma do Bem, criadora do programa Apolônias do Bem, que oferece tratamento odontológico gratuito a mulheres vítimas de violência. A temporada de Mulheres de Areia segue até domingo (28), em duas sessões, às 19h30 e 20h. Os ingressos custam R$ 20,00 e podem ser adquiridos pelo Sympla.  Há cobrança de uma taxa módica de R$ 2,50 pela plataforma.  

Leia mais em: https://vejasp.abril.com.br/blog/arte-ao-redor/peca-teatro-online-mulheres-violencia/

Jueves Teatral - Campeche

 25 de marzo, 20 hrs.

martes, 23 de marzo de 2021

Valeria Lorca: "Los femicidios son un problema mundial" - Buenos Aires

 

La actriz y directora de teatro Valeria Lorca presentó en Somos PM "Cuántas son muchas", una obra que dirige en el Centro Cultural San Martín, escrita por Humberto Robles, que busca contar la historia de las mujeres asesinadas por varones en todo el mundo.

"Cuando empezamos con la compañía a buscar material para esta obra nos despertábamos todos los días con un femicidio nuevo y sentíamos que ya estábamos acostumbrados a que todos los días muera una mujer. Dijimos que teníamos que hablar de esto", contó la directora.

"Nos contactamos con Humberto Robles, el autor mexicano de la obra 'Mujeres de arena', es la obra de femicidios que más se representó en el mundo. Nos rompió la cabeza: el problema no estaba solo en México o en Argentina, es un problema mundial", agregó.

"Cuántas son muchas" se puede ver todos los viernes de marzo y abril desde las 21 en la Sala Muiño del Centro Cultural San Martín.

Somos PM se emite por la pantalla de IP de lunes a viernes de 14 a 17, con la conducción de Pía Slapka, Maximiliano Legnani y Ana Sicilia.

martes, 16 de marzo de 2021

“El teatro sirve para transformar el mundo, tenemos que aportar nuestro granito de arena”

A días del debut de “¿Cuántas son muchas?” 

en el Centro Cultural San Martín, su directora, Valeria Lorca, 

dialogó con Infobae Cultura sobre la necesidad de invitar a pensar 

desde el teatro la injusticia social que viven las mujeres 

por el solo hecho de ser mujeres

“El arte trabaja visibilizando causas que están subyaciendo”, reflexiona Valeria Lorca y agrega: “el teatro sirve para transformar el mundo”. A días de presentar su nueva obra, la actriz y directora argentina dice que cuando empezaron a buscar material, junto a la compañía, “todos los días había una noticia de una mujer muerta por un hombre”. Así, se decidieron por encarar la problemática de la violencia de género desde el escenario.

“Empezamos a sentir esa necesidad de hablar de esto y buscamos obras que hablaran de femicidio”, explica Lorca en esta entrevista con Infobae Cultura. “Hay un grito que no están escuchando, llegó la hora de poner atención”, afirma, con la convicción de quien quiere dar voz a miles de mujeres cansadas de decir “basta” y que todo siga igual.

El 19 de marzo, ¿Cuántas son muchas? inaugurará la temporada teatral del Centro Cultural San Martín. La obra escrita por Humberto Robles y reversionada por Valeria Lorca podrá verse los viernes a las 21 horas, en la Sala Muiño.

—En un momento tan complicado y en este mes en el que se conmemora el Día de la Mujer, es muy bueno que esta problemática llegue al teatro. Más allá de que esta obra, en particular, transcurre en Ciudad Juárez, México, donde la violencia de género es otra pandemia.

—Es una problemática que sucede en cualquier rincón de este planeta. Cuando empezamos con la compañía a buscar un material, a ver de qué queríamos hablar, nos levantábamos todos los días y había una noticia de una mujer muerta por un hombre. Parecía que nos estábamos acostumbrando a esta realidad y nos pareció muy importante empezar a hablar de esto. El arte trabaja y funciona visibilizando causas que están subyaciendo. Los griegos hablaban de sus problemas en las grandes tragedias, de problemas muy cotidianos, y los ponían en escena. Era una manera de comunicar a la gente lo que estaba sucediendo en la sociedad. Empezamos a sentir esa necesidad de hablar de esto y buscamos obras que hablaran de femicidio. Esto fue hace dos años. Así llegamos a Mujeres de arena de Humberto Robles, un autor mexicano que nos pareció fantástico y, más allá de que sucedía en México, lo sentíamos muy cercano a lo que pasa en Argentina.

—Entonces, parte de una necesidad de ustedes de hablar de este tema, de llevar al escenario lo que nos está pasando todos los días.

—Totalmente, y ver cómo desde una obra de teatro podíamos sacudir e interpelar a la gente. Repensar una situación terrible para las mujeres por el solo hecho de ser mujeres. No hay una causa que justifique la muerte, es solamente por ser mujeres, por ser más indefensas, por depender económicamente del hombre. Desde el 2005 al 2020 murieron 3.500 mujeres, es una locura, tenemos que hacer algo, no podemos ser indiferentes. En Argentina hay más de un femicidio por día, tenemos que hacernos cargo.

—A las mujeres los derechos no nos vienen dados por existir. Tuvimos que luchar por ir a la escuela, por el voto. Hoy en día hay países en los que las mujeres todavía no pueden firmar un contrato si no tienen permiso del marido.

—La desigualdad laboral de la mujer... ¿Por qué una mujer teniendo el mismo trabajo cobra menos que un hombre? Hemos hecho grandes conquistas en todos estos años, conseguimos el voto femenino, la legalización del aborto que tanto nos costó. Hoy en día cuesta, hay sectores que todavía se resisten.

—¿Cuál sentís que es el rol del arte y del teatro en estas causas?

—Es fundamental. Si no empezamos a hablar de esto, no va a parar. El cine, la música, el teatro han tenido grandes movilizaciones en estos últimos años. Nosotros teníamos la obra, habíamos ensayado un año y a una semana del estreno, que iba a ser el 19 de marzo del 2020, el presidente dio un discurso que nos dejó helados. Venía la pandemia, los teatros se cerraban, el mundo se cerraba y no sabíamos qué iba a pasar. Estamos estrenando exactamente un año después de esta locura. Lo sentimos como un mensaje. Teníamos que hacerlo, teníamos que visibilizar esto. Estamos en el camino correcto.

—Durante la pandemia, el único delito que no bajó fueron los femicidios.

—Es una verdad impresionante. ¿Dónde está el peligro para las mujeres? En nuestras casas, en nuestros seres más cercanos, en nuestras parejas. No todas, obviamente, pero es algo para rever el cómo estamos viviendo. Hay algo que está sucediendo en todos los ámbitos, las mujeres estamos ganando lugares y concientización de que hay cosas que ya no queremos, que ya no permitimos.

—Sí y, sin embargo, abundan los casos de mujeres asesinadas que habían denunciado muchas veces.

—Tener una tobillera o un botón antipánico, si no hay una Justicia que actúe rápidamente, autoridades policiales, ministerios, no tiene sentido. Hay un grito que no están escuchando y llegó la hora de poner atención a estas mujeres y a estas aberraciones que están sucediendo.

—¿Con qué nos vamos a encontrar en el teatro?

—La obra está escrita en base a testimonios de víctimas y familiares de las víctimas. Cuando la hacíamos sentíamos que nos estábamos sumergiendo en un infierno.

—¿Padecieron el trabajo?

—¡Uf! El primer ensayo, todos abrazados llorando. Fue muy movilizador.

—Son distintas historias, ¿distintos relatos reales?

—Desde 1992 al 2001, Robles recolectó estos testimonios y mi trabajo fue adaptarlos. Si bien se sitúa en Ciudad Juárez, necesitaba hacerlo más cercano. Esta obra te atraviesa, te ubica en qué es lo que hago para que esto no siga sucediendo, desde mi pequeño granito. Los actores somos agentes transformadores sociales, ponemos en escena una problemática y la mostramos, no la juzgamos, pero en el público va a estar muy claro lo que está pasando.

—Si el espectador sale del teatro y repiensa su situación o pide ayuda, si la necesita, ¿es de alguna manera una misión cumplida?

—La obra hace foco en el hombre, en el rol que ocupa y la transformación que viene teniendo. Esta deconstrucción famosa que vamos viendo en ellos por este feminismo a nivel mundial que lo obliga a transformarse. Tengo un montón de amigos que están viendo las cosas de otra manera y que se animan a decirlo. Hay programas de televisión que en una época permitían cosas terribles que hoy en día no podrían estar al aire. El lugar de las mujeres era un mero objeto y hay un sector de la sociedad que está empezando a darse cuenta de esta injusticia.

—¿Son historias que se conectan entre sí o son historias separadas?

—Son historias separadas. Una mujer que está recordando a su prima Micaela que desapareció de la nada, una madre que busca a su hija adolescente que fue a trabajar a la fábrica y no volvió más, una nena adolescente que escribe su diario íntimo y ves los sueños que tenía, la felicidad, y cómo le cortaron la vida de una manera abrupta. Al mismo tiempo, hay unas recomendaciones de la policía de México que las hago decir por clowns porque son totalmente absurdas. Le da recomendaciones a las mujeres para que no las violen.

—¿Cómo llegan al título, al nuevo título?

—Porque sentimos más que nunca que son muchas. ¿Cuántas tienen que morir para que empecemos a hacer algo? Cada día son más. Tenemos que decir “basta, hasta acá llegamos, empecemos de cero”. Empecemos a sincerarnos. Estos hombres que cometen femicidios no están bien psicológicamente.

—¿Te gustan los proyectos que tienen un mensaje fuerte?

—Me encantan las obras cuando tienen un mensaje. Creo en esos proyectos en los que la gente se va del teatro pensando. El teatro sirve para transformar el mundo. No nos podemos quedar con la vanidad de mostrarnos y de ser exitosos. Tenemos que aportar nuestro granito de arena. Soy feliz en esos proyectos.

—Cada uno desde su posibilidad aporta su granito de arena. Lo importante es poner el tema sobre la mesa.

—El otro día hubo toda una discusión sobre Florencia Peña que hizo la tapa de una revista. A mí me parece fantástico. Hubo comentarios de periodistas que no la acompañaban, mujeres. Visibilizar esta causa donde sea me parece fundamental. El fin es lo que tiene que estar presente. Flor no es una oportunista, no es una persona que empieza ahora a hablar del tema. Viene hablando hace tiempo y es maravilloso lo que hizo. Donde vos puedas comunicar y transmitir esto, es maravilloso.

—A las mujeres y a las feministas nos exigen una única línea de pensamiento, como si no valiera pensar distinto en algunas cuestiones y expresarse de maneras diferentes.

—Desde el lugar que cada una ocupa, lo importante es hablar del tema. No es “si sos vedette, no tenés que hablar”. ¿Por qué? ¿Qué es esto? Este tema llegó para quedarse. No tenemos que sentirnos dueñas del feminismo sino ampliarlo y que lo transiten distintas personalidades.


*La obra se presenta desde el 19 de Marzo durante seis funciones los días viernes a las 21:00hs en la sala Enrique Muiño del Centro Cultural San Martín.

Análisis de la obra en The National Taiwan Normal University - Taipei

En The National Taiwan Normal University, Foreign Languages Department, Contemporary Western Drama se analiza la obra de teatro "Mujeres de Arena"

viernes, 12 de marzo de 2021

Se reabre la sala Enrique Muiño del Cultural San Martín - Buenos Aires

Alejandra Rubio y Valeria Lorca son las dos directoras que reinauguran el espacio para 80 espectadores.


Un nuevo espacio escénico comenzará a funcionar a partir de este sábado en la ciudad de Buenos Aires. Se trata de la emblemática sala Enrique Muiño, ubicada en el cuarto piso de El Cultural San Martín.

Siguiendo los protocolos vigentes su aforo fue reducido y sólo se permitirá el ingreso de 80 espectadores. Entre otras modificaciones se recuperó el sistema de ventilación lo que aportará mayor seguridad a los espectadores y elencos.

La actividad se reiniciará con dos estrenos. Los sábados de marzo y abril, a las 18, podrá verse 3003 el futuro es hoy, de Alejandra Rubio, creadora que además tiene a su cargo la dirección; en tanto que los viernes, a las 21, será el turno de ¿Cuántas son muchas?, producción dirigida por Valeria Lorca.

El primer espectáculo es una propuesta que “refleja valores fundamentales como la amistad, el respeto a los otros y el trabajo en equipo”. El objetivo del proyecto es generar conciencia sobre el cuidado de nuestro planeta y la necesidad de promover acciones urgentes que posibiliten proteger el ambiente que habitamos. El elenco está conformado por Melisa Perelmuter, Bruno Coccia, Gonzalo y María José Chicar.

En relación con ¿Cuántas son muchas?, la pieza está basada en el libro Mujeres de arena, de Humberto Robles, y son sus intérpretes Jimena Alemo, Verónica Castro, Alejandro Grinblat, Claudia Nunia y Maru Villamonte.

La historia, que está enmarcada dentro del denominado teatro documental, es un homenaje a una joven de ciudad Juárez, localidad mexicana donde el número de femicidios, desde 1993, se ha multiplicado de manera aberrante. Sobre el escenario se “procura mostrar que las mujeres asesinadas no son un número, sino que, por el contrario, tienen nombre, rostro, historia y muchos sueños truncados”. Familiares y amigos irán aportando testimonios acerca del horror que ellas han vivido y a la vez dejarán en claro el poco accionar que la justicia ha tenido sobre cada uno de los casos.

La obra ha sido representada en las ciudades más importantes del mundo. Esos relatos estremecedores no han hecho más que provocar una intensa conmoción entre los diferentes públicos. ¿Cuántas son muchas? cuenta con el apoyo de Madres Víctimas de la Trata.

martes, 9 de marzo de 2021

Compañía de Teatro de la UAM Cuajimalpa

Versión "desde casa", creada durante el confinamiento por coronavirus 2020. Con la dirección de Juan Luis Tovar y las interpretaciones de Aurora Alcocer, Reyna Naxhielli Bomar, Anette Domínguez, Cecilia Esquivel, Dayanira García, Victoria López, Miriam Medina, Mena Mendoza, Zeltzin Palacios y Érik Zárate. La pieza cuenta con fotografías de Mayra Martell en la escena 2, la idea original de Tania Lomnitz con la improvización vocal de la escena 6 y el tema musical Icnocuícatl, propiedad de Lila Downs, Natalio Hernández y Paul Cohen en la escena 9.

lunes, 8 de marzo de 2021

Parque de Las Mujeres - Puerto Vallarta

Tenemos algunos años presentando "Mujeres de Arena" de Humberto Robles en el marco del #8M y el #25N en La Gata - foro bar


Este 2021 la presentaremos en el Parque de Las Mujeres el 8 de marzo, en su formato de lectura dramatizada.

Coral Arroyo

Emma Noriega

Gabriela Velasco

Sandra Quiñones

Magdalena Perea

Gomez Sandy

Marcela Estrada

Ariana Nuñez

miércoles, 24 de febrero de 2021

Creación de “Mujeres de Arena”

Por Humberto Robles/@H_Robles

En 2002, varios actores, directores, escritores y otros creadores estábamos reunidos en el Movimiento Cultural Techo Blanco, el cual nació a fin de generar proyectos propios, autogestivos y de forma independiente, realizando cortometrajes, exposiciones, ciclos de poesía y montajes teatrales. Una de las fundadoras del movimiento, la actriz Vanessa Bauche, tuvo contacto con madres y familiares de víctimas del feminicidio en Ciudad Juárez, quienes habían creado la ONG “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, y solicitaron su ayuda para que, como creativos, las apoyáramos a fin de denunciar los asesinatos de mujeres ocurridos en esa ciudad, algo que, en aquel entonces, no era tan conocido.

De inmediato, muchos de los integrantes decidimos acudir a este llamado. Por mi parte y, antes que nada, me ofrecí a realizar una página web de la organización, ya que me parecía una herramienta muy útil de divulgación; debido a esto me fueron llegando testimonios, poemas y diferentes escritos, los cuales fui subiendo a la web. Esa página fue hackeada varias veces y hoy conservamos un blog de la ONG y un grupo en Facebook.

Al poco tiempo, Vanessa nos informó que, en el zócalo capitalino, se haría una evento político-cultural contra el feminicidio en Ciudad Juárez, y nos invitaban para representar una obra de teatro al respecto. En aquel entonces ya existían algunos textos, todos de ficción, por lo que, para diferenciarlo de estos, decidí escribir una obra de teatro documental, con base en testimonios reales, contando con la autorización de quienes los habían enviado a la web. Lo más difícil fue elegir los relatos que lograran abarcar el horror que sufren tanto las víctimas, como los familiares, no solo por la brutalidad de los crímenes, sino por la inacción de las autoridades, y fue así como escogí el de una madre, el de una prima, la carta de una hermana y el diario de una de las víctimas. Para separar cada testimonio, incluí poemas y escritos de otros autores, quienes también me autorizaron a usar sus textos; ellos son Antonio Cerezo Contreras, quien era preso político del Estado mexicano en aquel entonces, la socióloga María Hope, la maestra Eugenia Muñoz, la politóloga Denise Dresser, el actor y director Juan Ríos Cantú, y de Marisela Ortiz y Malú García Andrade, ambas cofundadoras de “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, y esta última hermana de Lilia Alejandra, quien fuera asesinada en Ciudad Juárez en 2001. Después, en una revisión, incluí un poema de Servando Pineda Jaimes. La inserción de estos escritos poéticos, separando cada testimonio, le dio un ritmo a la obra que va in crescendo. O como afirma Eugenia Muñoz, la obra se convierte en “una orquestación de voces”, yque, en ciertos momentos, las actrices y el actor se convierten en una especie de coro griego que eleva su voz, no solo de forma musical, sino como un vigoroso clamor por la consciencia y la justicia.

En una semana realicé la dramaturgia para la función del zócalo, como teatro de emergencia, y se hizo una lectura con Vanessa Bauche, Carmen Huete, Laura de Ita, Catalina López, Hilda Nájera y Juan Ríos Cantú. Posteriormente, pulí el texto, lo reescribí, y fuimos invitados a realizar lecturas durante un Encuentro de teatro por Ciudad Juárez. Al poco tiempo, se hizo otro montaje, también como lectura dramatizada, que se presentó en el Teatro La Capilla, con las actuaciones de Selma Beraud, Carmen Huete, Marcela Morett, Mercedes Hernández y el músico y actor Jorge Fratta, quien también tocaba la guitarra en vivo. Las actrices y el actor permanecían sentados en unos bancos, vestían de forma neutra, en blanco y negro, contábamos con un telón que nos proporcionó Yan María Yaóyotl, y había cinco velas que, salvo una, se apagaban al finalizar. Con dicho elenco realizamos varias funciones en el zócalo de Coyoacán, en el espacio alternativo “UTA Underground” y participamos en un festival contra la Mina de San Javier, en San Luis Potosí, por mencionar algunas. En otras presentaciones, la obra también fue interpretada, por Ofelia MedinaFrancesca Guillén, Giovanna Cavasola, Claudia Santiago y Antonio Cerezo Contreras.

Mientras tanto, decidí subir el texto a la red, bajo la licencia Copyleft (Creative Commons), para que cualquier persona que esté interesada la monte, esto sin cobrar derechos de autor, y solicitando que, si hay alguna ganancia económica, se done a “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” o alguna ONG enfocada contra la violencia de género. Gracias a esto, la obra comenzó a multiplicarse por diversos rincones, contando a la fecha con más de 200 montajes, en 21 países, en tres continentes, convirtiéndose en la obra más montada en el mundo sobre este tema y una de las obras contemporáneas más representadas en el orbe.

La naturaleza propia del texto permite diversas interpretaciones artísticas del mismo. Por ejemplo, en España, el grupo Maru-Jasp de Alcalá de Henares, realizó un montaje monumental, con muchos más actores y actrices, una elaborada escenografía, y uno de los poemas, el de Antonio Cerezo, fue musicalizado y cantado en vivo. En varias ciudades de Estados Unidos también se han hecho grandes montajes, con multimedia, y muchos actores y actrices. En Londres se hizo una lectura dramatizada, haciendo énfasis en algunos elementos que sugiere el texto, como una fotografía o un diario. En Villa Angostura se ha montado con proyecciones de imágenes y videos. En Río de Janeiro, Rosite Val lo convirtió en un monólogo y ha llevado su montaje a Argentina consiguiendo que la obra fuera declarada de interés por parte del Concejo Deliberante de Mar del Plata y del Concejo Municipal de Rosario. En Sao Paulo, Christiane Tricerri hizo una versión para ser transmitida por internet, el cual pudo verse desde cualquier rincón del mundo. En Montevideo ha habido cuatro montajes, todos con actrices de gran renombre. En Guanajuato, el actor y director Alonso Echánove la ha montado con dos actrices y un actor, y la ha llevado por varias ciudades de ese y otros estados. El montaje que lleva más años representándose es el del grupo “Donne di Sabbia”, de Turín, el cual se ha presentado en varias ciudades italianas. Por su lado, Israel Rodríguez les facilitó el texto a varias internas del Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl Sur, quienes decidieron montar la obra dentro del programa de teatro penitenciario; las internas crearon su vestuario y la escenografía, que consistía en velos y una gran tela roja.

Cada grupo le imprime un sello distintivo, algunos han utilizado arena en el escenario, otros han representado una violación y el feminicidio en forma descarnada, esperando con ello sacudir al espectador, otros lo han hecho con coreografías o utilizando expresión corporal. Como quiera que sea, lo más importante es el compromiso de actores, actrices, directores y grupos teatrales que eligen esta obra con el único fin de exigir un alto a la violencia de género, cuyo mayor exponente es el feminicidio sexual sistémico. 

martes, 23 de febrero de 2021

Как много их должно бытъ? (¿Cuántas son muchas?) - Buenos Aires


Это театр постановка, которая погружает зрителя в проблему гендерно мотивированных убийств женщин и девочек в городе Сьюдад-Хуарес посредством свидетельских показаний жертв и их семей, отражая реальность и зажигая луч надежды.

Автор: Умберто Роблес, режиссёр: Валерия Лорка

lunes, 22 de febrero de 2021

Creación de «Mujeres de arena»

 


En 2002, varios actores, directores, escritores y otros creadores estábamos reunidos en el Movimiento Cultural Techo Blanco, el cual nació a fin de generar proyectos propios, autogestivos y de forma independiente, realizando cortometrajes, exposiciones, ciclos de poesía y montajes teatrales.

Una de las fundadoras del movimiento, la actriz Vanessa Bauche, tuvo contacto con madres y familiares de víctimas del feminicidio en Ciudad Juárez, quienes habían creado la ONG “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, y solicitaron su ayuda para que, como creativos, las apoyáramos a fin de denunciar los asesinatos de mujeres ocurridos en esa ciudad, algo que, en aquel entonces, no era tan conocido.

De inmediato, muchos de los integrantes decidimos acudir a este llamado. Por mi parte y, antes que nada, me ofrecí a realizar una página web de la organización, ya que me parecía una herramienta muy útil de divulgación; debido a esto me fueron llegando testimonios, poemas y diferentes escritos, los cuales fui subiendo a la web. Esa página fue hackeada varias veces y hoy conservamos un blog de la ONG y un grupo en Facebook.


Al poco tiempo, Vanessa nos informó que, en el zócalo capitalino, se haría una evento político-cultural contra el feminicidio en Ciudad Juárez, y nos invitaban para representar una obra de teatro al respecto.

En aquel entonces ya existían algunos textos, todos de ficción, por lo que, para diferenciarlo de estos, decidí escribir una obra de teatro documental, con base en testimonios reales, contando con la autorización de quienes los habían enviado a la web. Lo más difícil fue elegir los relatos que lograran abarcar el horror que sufren tanto las víctimas, como los familiares, no solo por la brutalidad de los crímenes, sino por la inacción de las autoridades, y fue así como escogí el de una madre, el de una prima, la carta de una hermana y el diario de una de las víctimas.

Para separar cada testimonio, incluí poemas y escritos de otros autores, quienes también me autorizaron a usar sus textos; ellos son Antonio Cerezo Contreras, quien era preso político del Estado mexicano en aquel entonces, la socióloga María Hope, la maestra Eugenia Muñoz, la politóloga Denise Dresser, el actor y director Juan Ríos Cantú, y de Marisela Ortiz y Malú García Andrade, ambas cofundadoras de “Nuestras Hijas de Regreso a Casa”, y esta última hermana de Lilia Alejandra, quien fuera asesinada en Ciudad Juárez en 2001. Después, en una revisión, incluí un poema de Servando Pineda Jaimes.


La inserción de estos escritos poéticos, separando cada testimonio, le dio un ritmo a la obra que va in crescendo. O como afirma Eugenia Muñoz, la obra se convierte en “una orquestación de voces”, que, en ciertos momentos, las actrices y el actor se convierten en una especie de coro griego que eleva su voz, no solo de forma musical, sino como un vigoroso clamor por la consciencia y la justicia.

En una semana realicé la dramaturgia para la función del zócalo, como teatro de emergencia, y se hizo una lectura con Vanessa Bauche, Carmen Huete, Laura de Ita, Catalina López, Hilda Nájera y Juan Ríos Cantú. Posteriormente, pulí el texto, lo reescribí, y fuimos invitados a realizar lecturas durante un Encuentro de teatro por Ciudad Juárez.


Al poco tiempo, se hizo otro montaje, también como lectura dramatizada, que se presentó en el Teatro La Capilla, con las actuaciones de Selma Beraud, Carmen Huete, Marcela Morett, Mercedes Hernández y el músico y actor Jorge Fratta, quien también tocaba la guitarra en vivo. Las actrices y el actor permanecían sentados en unos bancos, vestían de forma neutra, en blanco y negro, contábamos con un telón que nos proporcionó Yan María Yaóyotl, y había cinco velas que, salvo una, se apagaban al finalizar.


Con dicho elenco realizamos varias funciones en el zócalo de Coyoacán, en el espacio alternativo “UTA Underground” y participamos en un festival contra la Mina de San Javier, en San Luis Potosí, por mencionar algunas. En otras presentaciones, la obra también fue interpretada, por Ofelia MedinaFrancesca Guillén, Giovanna Cavasola, Claudia Santiago y Antonio Cerezo Contreras.


Mientras tanto, decidí subir el texto a la red, bajo la licencia Copyleft (Creative Commons), para que cualquier persona que esté interesada la monte, esto sin cobrar derechos de autor, y solicitando que, si hay alguna ganancia económica, se done a “Nuestras Hijas de Regreso a Casa” o alguna ONG enfocada contra la violencia de género. Gracias a esto, la obra comenzó a multiplicarse por diversos rincones, contando a la fecha con más de 200 montajes, en 21 países, en tres continentes, convirtiéndose en la obra más montada en el mundo sobre este tema y una de las obras contemporáneas más representadas en el orbe.


La naturaleza propia del texto permite diversas interpretaciones artísticas del mismo. Por ejemplo, en España, el grupo Maru-Jasp de Alcalá de Henares, realizó un montaje monumental, con muchos más actores y actrices, una elaborada escenografía, y uno de los poemas, el de Antonio Cerezo, fue musicalizado y cantado en vivo. En varias ciudades de Estados Unidos también se han hecho grandes montajes, con multimedia, y muchos actores y actrices. En Londres se hizo una lectura dramatizada, haciendo énfasis en algunos elementos que sugiere el texto, como una fotografía o un diario. En Villa Angostura se ha montado con proyecciones de imágenes y videos. En Río de Janeiro, Rosite Val lo convirtió en un monólogo y ha llevado su montaje a Argentina consiguiendo que la obra fuera declarada de interés por parte del Concejo Deliberante de Mar del Plata y del Concejo Municipal de Rosario. En Sao Paulo, Christiane Tricerri hizo una versión para ser transmitida por internet, el cual pudo verse desde cualquier rincón del mundo. En Montevideo ha habido cuatro montajes, todos con actrices de gran renombre. En Guanajuato, el actor y director Alonso Echánove la ha montado con dos actrices y un actor, y la ha llevado por varias ciudades de ese y otros estados.


El montaje que lleva más años representándose es el del grupo “Donne di Sabbia”, de Turín, el cual se ha presentado en varias ciudades italianas. Por su lado, Israel Rodríguez les facilitó el texto a varias internas del Centro Penitenciario y de Reinserción Social Nezahualcóyotl Sur, quienes decidieron montar la obra dentro del programa de teatro penitenciario; las internas crearon su vestuario y la escenografía, que consistía en velos y una gran tela roja.


Cada grupo le imprime un sello distintivo, algunos han utilizado arena en el escenario, otros han representado una violación y el feminicidio en forma descarnada, esperando con ello sacudir al espectador, otros lo han hecho con coreografías o utilizando expresión corporal. Como quiera que sea, lo más importante es el compromiso de actores, actrices, directores y grupos teatrales que eligen esta obra con el único fin de exigir un alto a la violencia de género, cuyo mayor exponente es el feminicidio sexual sistémico.